Sección 4. El Período de los Reinos Divididos del Norte y Sur y el Período de los Reinos Divididos del Este y Oeste
El período del Reino Unido comenzó con el rey Saúl y continuó con los reyes David y Salomón. Pero debido a que este último adoró a los dioses gentiles que sus esposas adoraban (1 R. 11:4-9), el reino fue dividido después de tres generaciones en el Reino Norte de Israel, centrado en las diez tribus en la posición de Caín, y el Reino Sur de Judá, centrado en las dos tribus en la posición de Abel. Así comenzó el período de los Reinos Divididos del Norte y del Sur. Del mismo modo, el Reino Cristiano, establecido por el emperador Carlomagno, también fue dividido en tres partes, Franconia del Este, Franconia del Oeste e Italia, en la tercera generación, debido a que sus tres nietos se pelearon entre sí. Sin embargo, ya que Italia estaba bajo el dominio de Franconia del Este, fue dividido realmente en Este y Oeste. Entretanto, Franconia del Este, prosperando mucho bajo el rey Otón I, fue designada como el Sacro Imperio Romano. El Imperio gobernaba Europa Occidental en el nombre del emperador Romano, tratando de asegurar ambos poderes, el político y el religioso. Así Franconia del Este estaba en la posición de Abel con respecto a Franconia del Oeste.
El Reino Norte de Israel, centrado en Jeroboam, exiliado del reino de Salomón, tuvo 19 reyes en 260 años. Las familias reales, matándose las unas a las otras, cambiaron nueve veces y ningún rey fue justo. Por consiguiente, Dios destruyó a 850 profetas de Baal y Aserá, haciendo descender fuego sobre el altar en el monte Carmelo por medio del profeta Elías, enviado desde el Reino Sur de Judá (1 R. 18:19-40). También envió a muchos otros profetas como Eliseo, Jonás, Oseas y Amós, haciéndoles evangelizar a riesgo de sus vidas. No obstante, el Reino Norte de Israel siguió adorando a otros dioses sin arrepentirse; entonces Dios los entregó en manos de los asirios para que fuesen destruidos. Quedaron completamente privados de la calificación de elegidos de Dios para siempre (2 R. 17:17-23).
Entretanto, el Reino Sur de Judá, centrado en Roboam, hijo de Salomón, continuó desde el rey David hasta el rey Sedecías en una línea ortodoxa, y hubo muchos reyes justos de los veinte que gobernaron durante los 394 años. Después del rey Josías aparecieron en su sucesión muchos reyes injustos y, al caer en la adoración de ídolos influidos por el Reino del Norte, fueron llevados cautivos a Babilonia.
Siempre que el pueblo de Israel se ponía en una posición contraria al ideal del templo, Dios continuaba enviando profetas, cuatro mayores y doce menores en total, alentándolos a crear movimientos de reforma interna. Sin embargo, el pueblo no se arrepentía a pesar de las advertencias de los profetas, y Dios tuvo que llevar a cabo Su providencia del castigo externo entregándolos en manos de los gentiles como Caldea, Siria y Babilonia.
En el período de los Reinos Divididos del Este y del Oeste, que restauró este período por indemnización como la identidad de tiempo substancial, el Vaticano estaba corrompido; y renombrados monjes, como Santo Tomás de Aquino, San Bernardo y San Francisco, iniciaron a través de sus consejos el movimiento de reforma interna. Sin embargo, los líderes seguían tendiendo a caer y corromperse más, sin arrepentirse, y Dios llevó a cabo Su providencia del castigo externo entregándolos en manos de los gentiles. Esta fue la providencia de las Cruzadas.
Mientras que la Tierra Santa de Jerusalén perteneció al Califa, los peregrinos cristianos fueron recibidos con hospitalidad. Pero después de la ocupación de Jerusalén por los turcos seljúcidas, a la caída del califato, fueron perseguidos, y los sucesivos papas, enojados, organizaron las Cruzadas para restaurar la Tierra Santa. Las Cruzadas, que comenzaron en el año 1096, tuvieron siete expediciones en aproximadamente 200 años, pero fueron derrotadas una tras otra.
En el período de los Reinos Divididos del Norte y del Sur, los habitantes del Reino Norte de Israel y del Reino Sur de Judá fueron llevados cautivos por los gentiles. Así se hundió finalmente la sociedad autocrática de Israel. Del mismo modo, en el período de los Reinos Divididos del Este y del Oeste, el poder papal perdió completamente su autoridad y supremacía a raíz de la derrota de las Cruzadas, y el espíritu nacional perdió su centro. Además, debido a la muerte de muchos señores feudales y caballeros que mantenían la sociedad feudal, el pueblo perdió su base política. También la tremenda cantidad de gastos de guerra originados como resultado de las repetidas pérdidas de batallas los dejaron totalmente empobrecidos. A partir de este punto, la sociedad autocrática cristiana comenzó finalmente a hundirse.
- Sección 1. El Período de Esclavitud en Egipto y el Período de Persecución bajo el Imperio Romano
- Sección 2. El Período de los Jueces y el Período de las Iglesias Cristianas bajo el Sistema Patriarcal
- Sección 3. El Período del Reino Unido y el Período del Reino Cristiano
- Sección 4. El Período de los Reinos Divididos del Norte y Sur y el Período de los Reinos Divididos del Este y Oeste
- Sección 5. El Período de Cautiverio y Regreso del Pueblo Judío y el Período de Cautiverio y Regreso Papal
- Sección 6. El Período de Preparación para la Llegada del Mesías y el Período de Preparación para la Segunda Llegada del Mesías
- Sección 7. El Desarrollo de la Historia desde el Punto de Vista de la Providencia de la Restauración