La Resurrección
La Resurrección
- Si aceptamos literalmente las profecías bíblicas, tenemos que pensar que, en la Segunda Llegada del Señor, los santos volverán a la vida en la carne.
- Sus cuerpos físicos, enterrados y descompuestos, volverán de nuevo a su estado original (1 Ts. 4:16, Mt. 27:52).
- Pero estas profecías no tienen cómo convencer a la lógica del ser humano moderno.
- Esto provoca finalmente una gran confusión en nuestra vida de fe.
- Por eso, es un asunto de suma importancia aclarar el verdadero significado de la resurrección.
La resurrección
- Resurrección significa volver a la vida. Si tenemos que volver a la vida, es porque antes hemos muerto.
- Para conocer el verdadero significado de la resurrección, debemos comprender claramente el concepto bíblico de vida y muerte.
- En Lucas 9:60, leemos que Jesús le dijo a un discípulo que deseaba ir primero a enterrar a su padre: «Deja que los muertos entierren a sus muertos».
- En estas palabras de Jesús, encontramos dos conceptos diferentes de vida y muerte.
- En el primer concepto, la muerte es el cese de la vida física; éste era el caso del padre del discípulo, a quien iban a enterrar.
- La vida que es opuesta a esta clase de muerte es el estado en el cual el cuerpo físico mantiene sus funciones fisiológicas.
- El segundo es el concepto de vida y muerte referente a las personas que se reunieron para el entierro del padre, a quienes Jesús llamó «muertos».
- Esta muerte significa dejar el seno del amor de Dios y caer bajo la esfera del dominio satánico.
- El significado de vida que es opuesto a esta clase de muerte es el estado de moverse de acuerdo con la voluntad de Dios, dentro de la esfera del dominio de Su amor.
- Dios creó al ser humano para crecer, envejecer y convertirse en polvo.
- La muerte física estaba destinada al ser humano, aunque no hubiera caído.
- Entonces nuestro yo espiritual va al mundo invisible para vivir allí eternamente.
- Podemos comprender claramente que la muerte causada por la caída no significa el cese de la vida física, sino el estado de haber caído desde el dominio bueno de Dios al dominio malo de Satanás, al comer del fruto.
- La «resurrección» significa un fenómeno gradual de restauración desde la muerte causada por la caída a la vida,
- saliendo desde la posición caída dentro del dominio satánico a la esfera de dominio directo de Dios, según la providencia de restauración.
- Nosotros resucitamos en la medida que nos arrepentimos de nuestros pecados, siendo hoy más buenos que ayer.
- Adán y Eva murieron (muerte espiritual) cuando comieron del fruto del Bien y del Mal.
- Sin embargo, no hubo ningún cambio externo.
- Si lo hubo, debió ser sólo un momentáneo cambio de expresión, causado por el miedo y la inseguridad.
- Por consiguiente, no habrá ningún cambio externo en el ser humano caído incluso después de haber resucitado al estado que tenía antes de comer del fruto.
- En verdad, Jesús vino como un ser humano que había cumplido el propósito de la creación. Sin embargo, Jesús, en su apariencia exterior, no era diferente de cualquier ser humano caído.
- Cuando los seres humanos caídos vuelven al dominio de Dios mediante la resurrección, ocurre inevitablemente un cambio en su corazón y en su espiritualidad.
- El cambio espiritual, de hecho, santifica el cuerpo humano, pasando de ser antes la morada de Satanás a ser luego el templo donde Dios puede vivir.
La providencia de la resurrección
- La providencia de la resurrección es la providencia de la restauración y, por lo tanto, la providencia de la recreación.
- Por esta razón, la providencia de la resurrección se realiza de la siguiente manera, de acuerdo a los principios de la creación.
- Primero, el mérito de la era ha aumentado en proporción al fundamento de corazón acumulado por santos y profetas del pasado, y la gente de las sucesivas generaciones disfruta de él.
- En segundo lugar, de acuerdo con los principios de la creación, el ser humano, creado como parte de responsabilidad de Dios, recién puede alcanzar la perfección cuando cree y practica las palabras dadas por Dios.
- Tercero, la resurrección del yo espiritual se realiza solamente sobre la base de la vida física en la tierra.
- Cuarto, la providencia de la resurrección tiene que ser realizada pasando por tres etapas ordenadas, que se manifiestan como tres eras en la providencia de la restauración.
- El período de 2.000 años desde Adán hasta Abraham se llama la «era providencial para el fundamento de la resurrección».
- El período de 2.000 años desde Abraham hasta Jesús se llama la «era providencial para la etapa de formación de la resurrección» («era de la justificación por las obras»).
- La gente de esta era pudo alcanzar un espíritu de formación, al resucitar su espíritu sobre la base del cuerpo físico, practicando la Ley.
- Cuando un ser humano que ha alcanzado el nivel de espíritu de formación en la tierra abandona su cuerpo físico, su espíritu va a vivir al mundo espiritual en ese nivel.
- El período de 2.000 años desde Jesús hasta la Segunda Llegada se llama la «era providencial para la etapa de crecimiento de la resurrección» («era de la justificación por la fe»).
- La gente de esta era puede alcanzar la etapa de espíritu de vida logrando que su yo espiritual pase por la resurrección en la etapa de crecimiento mediante su fe en el Evangelio.
- Cuando un ser humano que ha alcanzado la etapa de espíritu de vida abandona su cuerpo físico, va al Paraíso, que es el mundo espiritual en donde viven los que han alcanzado la etapa de espíritu de vida.
- Llamamos «era providencial para la etapa de perfección de la resurrección» («era de la justificación por el servicio») a la era en la que se perfecciona la providencia de la resurrección.
- Los seres humanos que pertenecen a esta era pueden alcanzar la etapa de espíritu divino resucitando completamente, a la vez en espíritu y en cuerpo, creyendo y sirviendo al Señor de la Segunda Llegada. El lugar de la tierra donde viven los seres humanos que han perfeccionado su espíritu divino se llama el Reino de los Cielos sobre la tierra.
- Cuando un ser humano perfecto que vivió en el Reino de los Cielos sobre la tierra abandona su cuerpo físico, pasa a vivir al Reino de los Cielos en el cielo, que es la región del mundo espiritual perteneciente a los espíritus divinos.
- El yo espiritual no puede crecer ni resucitar sin un cuerpo físico.
- Para que los seres humanos espirituales que pasaron al otro mundo sin lograr la perfección en su vida física puedan resucitar,
- deben volver a la tierra y ayudar a aquellos santos que están realizando una misión idéntica a la que ellos tuvieron, y a través de los cuerpos físicos de estos, posibilitar su cumplimiento.
- Llamamos a esto la «resurrección por retorno».
- Cuando los seres humanos en la tierra forman una base recíproca con los seres humanos espirituales, mediante oraciones y otras actividades espirituales, entonces los seres humanos espirituales descienden y forman bases recíprocas con los espíritus de los seres humanos en la tierra, cooperando así con ellos sobre estas bases.
- Después de la llegada del Mesías, los espíritus de formación de la Era del Antiguo Testamento descendieron todos y cooperaron con los santos en la tierra para que alcanzaran la etapa de espíritu de vida.
- Así, tanto los seres humanos espirituales que cooperaron por retorno, como los creyentes en la tierra, recibieron el mismo beneficio. Juntos realizaron un espíritu de vida y entraron al Paraíso.
- Llamamos a esto la «resurrección por retorno en la etapa de crecimiento».
- Después de la Segunda Llegada del Mesías, los espíritus de vida de la Era del Nuevo Testamento tienen que volver de nuevo para colaborar con los santos en la tierra en creer y servir al Señor de la Segunda Llegada.
- Estos espíritus, ayudándoles así a alcanzar la etapa de espíritu divino, llegarán también a ser espíritus divinos.
- Así, podrán entrar en el Reino de los Cielos en el cielo junto con los santos de la tierra que entren en el Reino después de dejar sus cuerpos físicos.
- Esta providencia de la resurrección se llama la «providencia de la resurrección por retorno en la etapa de perfección».
- Hay varias clases de seres humanos espirituales que viven fuera del Paraíso, y cada una de ellas puede resucitar por retorno.
- Los seres humanos espirituales que creían en religiones diferentes del Cristianismo escogen como objetos con los cuales cooperar a seres humanos en la tierra con la misma religión que ellos tenían en sus vidas físicas.
- Luego descienden a ellos y, ayudándoles a cumplir el propósito de la restauración, pueden recibir los mismos beneficios que los seres humanos en la tierra.
- Los seres humanos espirituales buenos, que vivieron una vida de buena conciencia en la tierra aunque no tenían ninguna religión, descienden a seres humanos buenos en la tierra y cooperan con ellos.
- Finalmente disfrutan de los mismos beneficios que los seres humanos a quienes ayudaron.
- Para que los seres humanos espirituales malos puedan obtener el beneficio de la resurrección por retorno,
- ante todo sus obras deben ayudar a establecer una condición de indemnización conforme a la intención de Dios de eliminar los pecados de los seres humanos en la tierra, castigándoles.
- Los seres humanos espirituales que no pudieron cumplir sus misiones en la tierra descienden a los seres humanos terrenales que tienen misiones similares a las que ellos tenían en su vida, y cooperan con ellos en la realización de la voluntad.
- El ser humano en la tierra, al recibir la cooperación del ser humano espiritual, cumple la misión del ser humano espiritual así como también la suya propia.
- Por ello, según el punto de vista de la misión, el cuerpo físico del ser humano terrenal sirve como cuerpo del ser humano espiritual.
- En este caso, el ser humano en la tierra es la «segunda llegada» del ser humano espiritual que coopera con él, así que a menudo toma el mismo nombre del ser humano espiritual.
- Por ello, con frecuencia los seres humanos en la tierra parecen ser la reencarnación del ser humano espiritual.
La unificación de las religiones mediante la resurrección por retorno
- En los días de la Segunda Llegada, todos los seres humanos espirituales del Paraíso descenderán a los santos en la tierra y cooperarán con ellos.
- Tarde o temprano los santos en la tierra están destinados a servir al Señor de la Segunda Llegada y a dedicarse a la voluntad de Dios mediante la cooperación de los seres humanos espirituales del Paraíso.
- Por lo tanto, el Cristianismo está destinado a unificarse.
- Los seres humanos espirituales que creyeron en otras religiones aparte del Cristianismo en su vida en la tierra tendrán que volver, al igual que los seres humanos espirituales del Paraíso, con el fin de recibir el mismo beneficio de la resurrección en el tiempo de la Segunda Llegada.
- Ellos están destinados a descender a los seres humanos en la tierra que pertenecen a sus religiones y conducirlos hacia el Señor de la Segunda Llegada, ayudándoles a tener fe y servir al Señor, para realizar así la voluntad de Dios.
- Todas las religiones se unificarán finalmente, centralizadas en el Cristianismo.
- Los seres humanos espirituales que durante su vida no creyeron en ninguna religión pero llevaron una vida de buena conciencia también vienen de nuevo a su debido tiempo con el fin de recibir el beneficio de la resurrección a través de la segunda llegada.
- Ellos cooperan con los seres humanos en la tierra de buena conciencia ayudándoles a encontrar y servir al Señor de la Segunda Llegada y a participar en la realización de la voluntad de Dios.