La Llegada del Mesías
La Llegada del Mesías
- La palabra «Mesías» en hebreo significa el «ungido», queriendo decir concretamente el rey.
- Los israelitas creían en la Palabra de Dios que Él les mandaría a un rey o Mesías para salvarlos.
- Esta era precisamente la ideología mesiánica de los israelitas.
- Fue justamente Jesucristo quien vino como Mesías; «Cristo» significa «Mesías» en el lenguaje helénico.
- El Mesías debe venir con el fin de cumplir el propósito de la providencia de Dios para la salvación.
La providencia de la salvación a través de la cruz
- El propósito del advenimiento de Jesús como Mesías era salvar completamente al ser humano caído, es decir, cumplir la finalidad de la providencia de la restauración.
- El Reino de los Cielos sobre la tierra debería haber sido establecido por Jesús.
- ¿Se habrá completado la finalidad de la providencia de la salvación a través de la redención de Jesús en la cruz?
- Si así fuera, los creyentes habrían restaurado su naturaleza original, estableciéndose el Reino de los Cielos en la tierra.
- Desde que comenzó la historia humana no ha habido un solo ser humano, a pesar de que haya habido santos muy fervientes, que haya vivido una vida en completa unidad con Dios.
- No ha habido aún ningún santo que no necesitara de la redención del pecado y una vida de oración y fe.
- Además, por más devotos que sean los padres, no pueden dar nacimiento a hijos sin pecado.
- Los padres están todavía transmitiendo el pecado original a sus hijos.
- Esto nos indica claramente que la redención a través de la cruz no pudo eliminar completamente nuestro pecado original y que por lo tanto no pudo restaurar completamente al ser humano a su posición original.
- Considerando las palabras y acciones de los discípulos,
- la providencia de Dios,
- y las propias palabras y obras de Jesús, concluimos que
- la muerte de Jesús en la cruz no fue la voluntad más deseada de Dios.
- Después de la crucifixión de Jesús, los judíos han sido dispersados, sufriendo persecución hasta nuestros días.
- No sólo eso, sino que como castigo por ese pecado colectivo después de Jesús muchos creyentes tuvieron que sufrir también la tribulación de la cruz.
- ¿Qué habría ocurrido si el Señor no hubiera sido crucificado?
- Él habría cumplido la providencia de la salvación espiritual y física a la vez.
- Él habría construido el Reino de los Cielos en la tierra que duraría para siempre.
- Sin embargo, Jesús pudo establecer la base para la salvación espiritual, formando un fundamento triunfante para la resurrección
- a través de la redención por la sangre en la cruz.
- Por lo tanto, todos los santos desde la resurrección de Jesús hasta nuestros días han recibido solamente el beneficio de la providencia de la salvación espiritual.
- Para cumplir la providencia de la salvación espiritual y física, Cristo tiene que venir de nuevo a la tierra.
- Hasta ahora, habíamos pensado que las profecías en la Biblia acerca de Jesús sólo predecían su sufrimiento. Cuando leemos la Biblia de nuevo con el conocimiento del Principio, podemos comprender que hay también otras profecías.
- Como Isaías predijo en la Era del Antiguo Testamento (Is. 9, 11, 60), y como el ángel de Dios profetizó a María, Jesús era esperado para ser el rey de los judíos en su vida y establecer sobre la tierra un reino eterno que «no tendrá fin» (Lc. 1:31-33).
- Investiguemos por qué hubo dos clases de profecías.
- El hombre tiene que cumplir su propia responsabilidad.
- Puede cumplirla de acuerdo con la voluntad de Dios o no cumplirla en contra de Su voluntad.
- Según el ser humano cumpla o no su responsabilidad, sólo una de las dos posibilidades se hará realidad.
- Por consiguiente, fue inevitable que Dios diera dos clases de profecías sobre la realización de Su voluntad.
- Uno de los ejemplos representativos es cuando Jesús reprendió a Pedro, que había tratado de disuadirle de que sufriera cuando le profetizó su sufrimiento en la cruz, diciéndole: «¡Quítate de mi vista, Satanás!» (Mt. 16:23).
- Para entonces, debido a la incredulidad del pueblo escogido, Jesús vio que no podía cumplir la providencia de la salvación a la vez espiritual y física.
- Así, Jesús estaba resuelto a tomar la cruz (Lc. 9:31) como la condición de indemnización para pagar por la realización de sólo la salvación espiritual del ser humano.
- En esta situación, cuando Pedro le estaba disuadiendo de que tomara el camino de la cruz, actuaba en contra de la providencia de la salvación espiritual a través de la cruz; por ello Jesús lo reprendió.
- En otro momento, Jesús pronunció sus últimas palabras en la cruz, diciendo: «Todo está cumplido» (Jn. 19:30).
- No quiso decir que todo el propósito de la providencia de la salvación se lograba a través de la cruz.
- Sabiendo que la incredulidad del pueblo era en aquel punto un hecho incambiable, Jesús escogió el camino de la cruz con el fin de establecer el fundamento de la providencia de la salvación espiritual, dejando la providencia de la salvación física para el tiempo de la Segunda Llegada.
- Jesús, con sus palabras «todo está cumplido», quiso decir que cumplió su trabajo de establecer la base para la providencia de la salvación espiritual mediante la cruz, que era la providencia de salvación secundaria.
La Segunda Llegada de Elías y Juan el Bautista
- El profeta Malaquías predijo que Elías volvería de nuevo antes de la llegada del Mesías (Ml. 3:23).
- Según el testimonio de Jesús, Juan el Bautista era la segunda llegada de Elías (Mt. 11:14, 17:13).
- Como los discípulos aceptaban que Jesús era el Mesías, podían creer sin ninguna duda en el testimonio de Jesús de que Juan el Bautista era Elías.
- Pero ¿cómo podían aceptar este testimonio los otros judíos, que todavía no sabían quién era Jesús?
- Jesús dijo que Juan el Bautista era precisamente el Elías (Mt. 11:14).
- Por el contrario, el mismo Juan el Bautista ya había negado el hecho.
- Por consiguiente, el pueblo judío dio más crédito a las palabras de Juan que a las de Jesús.
- Al creer los judíos las palabras de Juan, el testimonio de Jesús acabó siendo una especie de falso testimonio, sólo para afirmar que era el Mesías.
- Por eso fue automáticamente acusado de ridículo.
- Los jefes de los sacerdotes, así como todo el pueblo judío de aquel tiempo, respetaban a Juan el Bautista hasta tal grado
- que ellos pensaban que podría ser el Mesías (Lc. 3:15, Jn. 1:20).
- Si Juan el Bautista hubiera declarado que él era Elías como Jesús testificó, la totalidad del pueblo judío, que esperaba la vuelta de Elías antes de la llegada del Mesías, sin ninguna duda hubiera venido a Jesús, debido a que estaban acostumbrados a creer en el testimonio de Juan el Bautista.
- Pero, la ignorancia de la providencia de Dios por parte de Juan el Bautista, quien finalmente afirmó que no era Elías, fue la causa principal que bloqueó el camino del pueblo judío hacia Jesús.
- Juan el Bautista vino como sucesor de Elías, para cumplir la misión que éste dejó incompleta en la tierra.
- Como Lucas 1:17 dice, Juan nació con la misión de ir delante del Señor
- con el espíritu y poder de Elías, para reconciliar a los padres con los hijos y enseñar a los rebeldes la sabiduría de los justos, a fin de preparar al Señor un pueblo bien dispuesto (Lc. 1:17).
- Por esta razón, Juan era la segunda llegada de Elías desde el punto de vista de sus misiones.
- Desde el tiempo de Jesús hasta el presente nadie ha sido capaz de revelar este secreto celestial sobre el fracaso de Juan el Bautista.
- Esto es debido a que, hasta ahora, hemos leído la Biblia según el punto de vista de que Juan el Bautista era el más grande de todos los profetas.
- Debemos abandonar la actitud de fe conservadora que nos hace estar temerosos de abandonar los viejos conceptos tradicionales.